Para garantizar la durabilidad de tu abanico:
- Abrilo siempre con suavidad. Si al abrirlo sentís resistencia, significa que ese no es el lado correcto.
- Evitá apoyarlo sobre superficies húmedas o exponerlo directamente al sol por tiempos prolongados.
- Guardalo en un lugar seco y protegido para conservar sus colores y materiales.